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Águila perdicera

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Al hablar del águila perdicera estamos nombrando a una de las de mayor tamaño que nos podemos encontrar en la naturaleza. Se trata de un ave extraordinaria caracterizada por la agresividad que muestra y por su “tozudez” a la hora de guardar con sumo celo su territorio.

El tamaño del animal le supone dos cosas, por un lado convertirse en presa codiciada de otros animales y por el otro una mayor capacidad para un vuelo más ágil y rápido.

Información sobre el águila perdicera

Iniciamos el apartado como de costumbre es haciendo referencia a su nombre científico que es Aquila fasciata. De un tamaño que oscila entre los 60 y los 75 cm de longitud, con las alas abiertas puede medir hasta el 1,80 cm. Por lo que respecta a su peso puede llegar hasta los 2 kg. Para terminar por la longevidad de la perdicera que incluso puede aguantar hasta los 30.

Puede que no de una apariencia tan impresionante como otras de su misma especie, pero tampoco se va a quedar atrás, pues perfectamente la podemos definir como un águila bonita y muy elegante.

Sus plumas son de color pardo oscuro siendo en las alas donde esta tonalidad se aprecia mucho más oscura.

Si la observamos volando nos podemos fijar que el color de las alas tendrá una tonalidad mucho más clara que el cuerpo. También nos damos cuenta que sus alas son más cortas en términos relativos claro, además de redondeadas y con una cola bastante larga.

Por lo que respecta a sus ojos éstos son de color amarillo y comparativamente a la cabeza y al pico, bastante grandes.

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Esta característica de los ojos les va a permitir una mejor capacidad para cazar a sus presas, compartido por el aspecto curvo del pico que le ayudará a desgarrar la carne con facilidad. Añadiremos a todo esto unas garras imponentes además de afiladas y fuertes, a través de las cuales llevará la comida hasta el nido.

Es un ave de presa como tal lo define la propia palabra, donde la agresividad es su característica más destacada incluso muy por encima de otras especies tales como el buitre.

Hábitat del águila perdicera

Podemos llegar a localizar al animal en unas áreas muy extensas de la Europa Occidental, más concretamente situadas en España y Portugal, aunque también las veras en algunas regiones de Asia.

Estas aves prefieren el calor, por lo que localizarlas en zonas cálidas de la Península Ibérica y el Magreb es muy habitual. Aquí están censadas el mayor número de parejas que existen en la actualidad.

Al referirnos a la Península Ibérica, será en la parte de Andalucía y en Madrid donde se dan las mayores concentraciones. Será en la época de celo cuando se muevan hacia el calor, concretamente al sur pues localizarán la comida con mayor facilidad.

Alimentación del águila perdicera

Parece un absurdo pero es bien sencillo intuir cual es el alimento estrella de su dieta. Lógicamente serán las perdices, sobre todo la roja que es muy habitual en los campos de España.

Pero como comprenderás este no va a ser su único alimento exclusivo, teniendo un amplio abanico de animales entre sus gustos culinarios.Hábitat-del-águila-perdicera

El conejo es otro de los animales preferidos del águila perdicera, así como otros animales como las palomas las cuales llega a cazar al vuelo.

Raras son las veces que se ven obligadas a alimentarse de reptiles aunque lo más seguro que sea debido a que a veces el “hambre aprieta”.

La migración vendrá señalada por el número de piezas de caza que puedan localizar, ya que si están en  una zona con abundantes posibilidades de encontrar sustento no van a sentir la necesidad imperiosa de marchar a otro lugar.

Durante el día pasa buena parte de su tiempo planeando a una altura considerable dominando su extenso territorio. Al final los vuelos de caza se concentraran es espacios más reducidos donde tiene controlados las debilidades de los lugares donde merodean sus víctimas.

Lo habitual es que los vuelos de las perdiceras sean sigilosos exceptuando los de la época de apareamiento.

Reproducción de las águilas perdiceras

El águila perdicera es un ave rapaz que lleva a cabo su proceso de reproducción en áreas cercanas a sierras y montañas.

Esta actitud de situarse en las zonas relativamente elevadas viene condicionada por evitar que el ser humano llegue a estar cerca de sus nidos, o por el simple hecho de que allí se sienten ellas mucho más seguras.

El caso es que son conscientes de que son lugares de muy difícil acceso no ya solo para el hombre sino también para los posibles depredadores que las acechan.

Las características de sus nidos vienen marcadas por ser una aparente maraña excelentemente organizada de ramas y hojas, utilizadas con la finalidad de proteger a los polluelos a ellas mismas.

Los nidos pueden ser usados año tras año, siendo muy raro el caso de que una pareja ya establecida desde hace tiempo acometa la construcción de uno nuevo.

Las águilas perdiceras van a poner sus huevos durante los meses de verano, normalmente dos unidades, a los que la hembra va a incubar durante un periodo aproximado de 50 días.

Nacimiento de las águilas perdiceras

Las hembras incuban los huevos casi en exclusiva durante toda la noche y prácticamente todo el día. En este momento será el macho el encargado de traer el alimento aunque no con la misma frecuencia lo que obligará a la hembra a tener que salir en busca de alimento en algunas ocasiones.

Una vez que nacen los polluelos estos se criaran con los “padres” durante un periodo no superior a tres meses.

En cuanto salen del huevo el polluelo será alimentado tanto por las hembras como por los machos, protegiéndoles durante esos tres meses señalados. Tras ese periodo ya se convierten en jóvenes pudiendo abandonar el nido para empezar una vida independiente.

El águila perdicera en peligro de extinción

Como ya sabrás y si no te lo cuento en este mismo instante, el águila perdicera se encuentra dentro de las estadísticas de aves rapaces en peligro de extinción.

Se observa su vulnerabilidad pues se producen muchas muertes año tras año por motivos variados, aunque la caza es el principal de todos ellos. En segundo lugar se encuentra el problema de los tendidos eléctricos o el uso del animal como ave de caza en la cetrería, pues esta situación provoca que dejen de criar.

Vídeos de águilas perdiceras


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